Prédica Enero 14

La verdadera motivación del ayuno
Por: Pastor Martín Holguín
14/01/2018

Isaías 58:1-5 (NTV). Podemos ser generosos de muchas formas en nuestro día a día, pero, si somos honestos, nos cuesta pensar en otras personas que no seamos nosotros mismos y nuestros más cercanos, generalmente ahí está puesto nuestro enfoque.

Hay varios motivos por los que ayunamos: trabajo, deudas, una pareja, etc., y no es malo ayunar y orar por estas necesidades; pero debemos notar que el centro de todas estas motivaciones somos nosotros mismos. Cuando Jesús nos enseñó a orar, Él dijo que se haga la voluntad de Dios. ¿Cuántos estamos ayunando según su voluntad y no la nuestra? ¿Le hemos preguntado al Espíritu Santo por qué debemos ayunar?

Cuando ayunamos, lo hacemos para encontrar un milagro o una respuesta para nuestra situación, pero recordemos que Jesús ayunó no porque tuviera una necesidad personal, sino porque se estaba preparando para empezar su ministerio, es decir para servir. Lo que el Señor nos está pidiendo en este ayuno es que busquemos ser la solución en este mundo que está en tinieblas y lejos de Él.

En los versículos de Isaías podemos ver que Dios reprende a la gente en Israel por su hipocresía, ya que supuestamente le buscaban, pero se olvidaban de toda la injusticia que había a su alrededor: gente pisoteada, oprimida, estafada por los más poderosos. Ayunaban por cumplir un rito y esperando que Dios se mueva solo a su favor; ayunaban para complacerse a ellos mismos.

Para Dios no es importante solamente que hagamos lo que debemos hacer, sino también la motivación para hacerlo. ¿Por qué ayunamos? ¿Lo hacemos para complacernos a nosotros mismos o para que seamos cambiados y establezcamos su reino en la tierra?

No oremos solo porque Dios cambie nuestras circunstancias, oremos también porque nos cambie a nosotros. Dios sí quiere bendecirnos y suplir nuestras necesidades, pero principalmente quiere que regresemos a Él y tengamos un corazón conforme al suyo; todo lo demás fluye de eso. No está mal orar por nuestras necesidades, pero si estamos entregados a Dios, si nuestros corazones están correctos delante de Él, si nuestras vidas están limpias de pecado, entonces el Señor hará milagros en nosotros y a través de nosotros.

Isaías 58:8 (NTV). Si ayunamos con la motivación correcta sucederán estás cosas:

- Recibiremos la respuesta que nos salvará de nuestra situación.
- Recibiremos sanidad al instante.
- Recibiremos su justicia que abrirá caminos delante nuestro.
- Recibiremos su protección.

 

*Descarga esta enseñanza en pdf: