Prédica Julio 08

Despierta
Por: Pastor Danny Serrano
08/07/2018

A la mayoría de nosotros nos gusta dormir, lo cual es normal y bueno, pues la falta de sueño afecta nuestro rendimiento. A veces incluso, hemos estamos tan cansados que nos quedamos dormidos en lugares o momentos inapropiados: en el bus, en medio de una clase, o incluso en la iglesia. Lo que debemos entender es que hay un tiempo para descansar, pero también hay un tiempo que necesitamos permanecer despiertos.

Jonás 1:1-3 (NTV). Dios le dio una misión a Jonás, sin embargo, él fue para otro lado, tratando de huir de Dios. Fijémonos que Jonás no era un inconverso, sino que era un profeta, un hombre escogido por el Señor. Jonás era un hijo de Dios gastando para no cumplir la misión del cielo.

Así como Jonás, cada uno de nosotros tenemos un llamado de parte de Dios, pero depende de nosotros si lo cumplimos o huimos de Él para hacer lo que nos parece mejor. En el camino para cumplir nuestro llamado seremos tratados en el carácter, sanados en el corazón y renovados en la mente, y eso va a costar; lo más fácil será ir a “Tarsis”, porque es lo que sabemos, lo que nos gusta y lo que nos dice nuestra experiencia, pero no traerá bendición.

Lo que Dios demandaba de Jonás era obediencia, pues la bendición viene por la obediencia, no por la experiencia. El camino correcto es hacer las cosas a la manera de Dios, no a la nuestra; el camino es agradar a Dios, no al hombre; el camino es confrontar el pecado, no acomodarlo en nuestra vida.

Jonás 1:4-5 (NTV). La consecuencia de la desobediencia de Jonás fue una gran tormenta sobre el barco, y mientras todos estaban desesperados por el temor a morir, empezaron a clamar a sus dioses, es decir a invocar a sus ídolos según sus creencias, y sin embargo Jonás dormía.

Estamos viviendo tiempos de tormentas, en los que necesitamos estar despiertos, pero muchos cristianos están durmiendo plácidamente. Hay creyentes que prefieren no involucrarse cuando ven problemas, a pesar de ser nosotros quienes tenemos la respuesta.

Jonás 1:6 (NTV). Dios llamó la atención de Jonás a través de la tormenta, pero no reaccionó, después tuvo que usar al capitán del barco, un no creyente para despertarlo; si es necesario Dios hará lo mismo con nosotros. El problema no era los impíos y las creencias paganas en ese barco, el problema era la desobediencia y el aletargamiento del hijo de Dios que estaba ahí. Cuando huimos de Dios y nuestro llamado, conociendo de Él, nos convertimos en un problema para los que están junto a nosotros.

Es tiempo de despertarnos y tomar la posición que nos corresponde como hijo de Dios. Es tiempo de despertar al llamado que Dios tiene para nosotros. Nuestras familias y nuestra nación nos necesitan despiertos. Esta es la hora de los hombres y mujeres que están llamados a cumplir su propósito.

 

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