Prédica Junio 04

Su adversidad es su ventaja
Por: Tim Redmond (predicador invitado)
04/06/2017

Génesis 50:20. Muchas veces estamos preocupados en nuestra vida, viendo las pruebas y problemas a nuestro alrededor de la manera incorrecta, pues nos olvidamos quiénes somos y quién es Dios en nosotros. Es como tener problemas de visión y no ver lo que en realidad está sucediendo.

La Biblia nos narra la historia de los doce espías israelitas que fueron a revisar la Tierra Prometida. Diez de ellos llegaron con un mal reporte: la tierra era asombrosa y muy rica, pero imposible de conquistar por los gigantes que la habitaban. Debemos tener cuidado con los “peros”, porque la forma en que vemos algo es en lo que se convierte para nosotros.

Los otros dos espías vieron la tierra y dijeron que los israelitas eran capaces de conquistarla a pesar de los gigantes. Esa forma de ver la situación es en lo que se convirtió para ellos. Por eso debemos revisar nuestra vista y asegurarnos que estamos viendo nuestra situación con los ojos correctos.

Dios quiere mejorar nuestra vista, y hay dos principios que nos ayudarán en esto:

1. La forma en que vemos , determinará cómo nos sentimos. Si vemos un problema como si fuera más grande que nosotros, nos sentiremos derrotados. Sabemos que vamos a enfrentar dificultades, pero debemos verlos desde el punto de vista correcto, como vencedores hijos de Dios. El liderazgo es la administración de nuestras emociones en cada momento. Podemos cambiar la forma en que nos sentimos, cambiando la forma en que vemos. Enfoquémonos en la Palabra y llenemos nuestros pensamientos de ella. Vamos a cambiar nuestro mundo exterior cuando nos enfoquemos en cambiar nuestro mundo interior.

2. La forma en que vemos, determinará cómo respondemos. Así como José, debemos ver que cada situación difícil, cada vez que nos han hecho daño o tratado injustamente, es algo que Dios va a usar a nuestro favor. Eso nos llevará a perdonar.

Todos tenemos una debilidad o discapacidad, que nos puede dar un sentido de inferioridad y con la cual tropezamos. Pero hay dos formas como podemos responder ante eso: vivir bajo la sombra de esa discapacidad, caminando con derrota y culpabilidad o usarla como un impulso hacia el éxito. El enemigo quería hacernos daño, pero esa adversidad es lo que necesitábamos para despertar lo que Dios puso en nuestro interior.

¿Cómo estamos viendo los retos en nuestra vida? Debemos empezar a ver la adversidad como nuestra ventaja.

 

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