Prédica Septiembre 30

Señales
Por: Pastora Sharon Daugherty
30/09/2018

Mateo 24:3-14. Estamos viviendo los tiempos, de los que hablaba Jesús, cuando veremos señales que anunciarían su segunda venida. Estas señales se han ido intensificando los últimos años: terremotos, desastres naturales, guerras, persecución a los creyentes, etc.

Sin embargo, hay muchos que no lo creen y se burlan, preguntando qué pasó con esa promesa de que Cristo regresaría. Pero ellos olvidan el diluvio en los tiempos de Noé, el cual obedeció a Dios y pasó como cien años construyendo un arca y predicando a otros, los cuales no quisieron escuchar y se burlaron de él; igual como sucede hoy.

Está por llegar el día en que habrá un tiempo de gran tribulación, como nunca antes en la tierra ha habido, donde la ira de Dios será derramada sobre la tierra, a causa de la maldad del ser humano.

Estamos en un tiempo en que el espíritu de anticristo está suelto en la tierra, el cual está preparando el camino para que la figura del anticristo se levante en el mundo y reúna a todas las naciones en contra de Israel y en contra de Dios. Este mover espiritual lo vemos todos los días más y más: la promulgación de leyes que están en contra de la Palabra de Dios, la presión para una forma anti bíblica de ver el mundo, la presión a favor del aborto, la falta de valor por la vida humana, la persecución a los creyentes, un espíritu de inequidad, el mover hacia un gobierno “globalista” con un liderazgo único, que promulgue su sistema de creencias.

Esas creencias negarán a Jesús como el único camino al cielo y crearán doctrinas que permitirán el pecado.

Las señales van a ir en aumento, como dolores de parto dice la Palabra, preparando la venida de Cristo. La maldad también aumentará, muchos serán afligidos, otros asesinados, otros odiados por las naciones a causa del nombre de Jesús, otros serán encarcelados, muchos se traicionarán y serán ofendidos. Recordemos que hoy mismo hay cristianos en varios países que son perseguidos y encerrados por su fe, por eso nosotros, que no estamos en esos lugares, debemos orar por nuestros hermanos.

2 Timoteo 1:7. 1 Juan 4:4. Nosotros, como creyentes, no debemos tener miedo de estas señales, sino movernos en poder, amor y dominio propio, que vienen de nuestra relación con Dios y el pacto que tenemos con Él.

2 Corintios 10:3-6. Debemos también guardarnos de la voz del mundo que viene a través de los medios, que puede alimentar el temor en nosotros. Necesitamos usar nuestras armas espirituales para detener toda palabra negativa que trate de entrar a nuestra mente, hablando nuestra fe en el Señor.

1 Tesalonicenses 4:13-18. Nuestra iglesia es como un arca de salvación para las personas, y aquellos que escuchen el evangelio entrarán al arca, es decir recibirán a Cristo en su corazón y serán salvos. Recordemos que estamos en esta tierra por un corto tiempo y lo que hagamos con el mensaje de salvación es muy importante, porque Dios quiere que llevemos una gran cosecha, trayendo su Reino a este lugar.

 

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