Sin medida
Por: Pastor Martín Holguín

Hechos 2:1-12 (NTV).

Pentecostés era la fiesta judía de la cosecha; una celebración muy antigua. La palabra “Pentecostés” proviene del griego y significa “quincuagésimo”. Se celebraba cincuenta días después de la liberación de los israelitas de Egipto. Ese día, Moisés estaba en el monte Sinaí recibiendo la ley, lo que marcaba el momento en que Israel pasaba de ser una gran familia a convertirse en una nación, porque una nación nace cuando se establece una constitución.

El Espíritu se presentó como fuego sobre sus cabezas. El fuego es símbolo de la presencia de Dios… de un Dios que quiere estar cerca de sus hijos; un Dios personal. El fuego trae luz. El fuego trae calor. Es algo bueno, pero también puede matarnos.

Así es la presencia de Dios en nosotros: nos da vida, pero nunca debemos jugar con ella.

En el Antiguo Testamento Dios manifestaba su presencia, pero había límites. Hoy, el Espíritu de Dios, que es Dios mismo, está en esas lenguas de fuego repartidas sobre cada miembro de su Iglesia. Y la Iglesia hoy necesita más que nunca ese fuego del Espíritu, pues muchos están dejando que se apague.

Isaías 10:27. La presencia y el poder del Espíritu Santo destruyen totalmente las ataduras, las cargas opresivas, el pecado y las esclavitudes en la vida de una persona. No solo rompe el yugo; lo destruye por completo.

Juan 3:31-34 (NTV). Lucas 4:18-19 (NTV). Hechos 10:38. Jesús tenía el Espíritu sin medida porque, desde muy temprano, estuvo dispuesto a morir a su propia voluntad para que la voluntad del Padre se cumpliera. Nosotros, la Iglesia, tenemos la capacidad de recibir ese mismo Espíritu con un propósito.

Trabaja en tu propia unción. Muere a lo que Dios te pide. Solo así tendrás más de Él. No es carisma ni experiencia, es cuánto estás dispuesto a morir a ti mismo. Los hombres y mujeres que Dios usa son personas que han aprendido a pagar un precio y a dejar de lado las distracciones.

Romanos 8:6. Efesios 5:18 (NTV).¿Crees que vas a tener unción si pasas horas en Instagram o jugando videojuegos mientras solo oras cinco minutos? Las vidas de muchas personas están en problemas porque no están haciendo espacio para el Espíritu de Dios. No están trabajando en su unción y son influenciados por emociones: ira, resentimiento, lujuria o codicia; en otras palabras, por nuestra naturaleza humana.

Getsemaní significa prensa de aceite. Y en ese jardín, en esa prensa, el Hijo del Hombre se vació a sí mismo. Allí murió primero antes de ir a la cruz: su voluntad se rindió completamente, y con su muerte ganó nuestra vida.

Mantén tu lámpara llena de ese aceite, de Su unción, de Su presencia. Recuerda la parábola de las vírgenes en Mateo 25. Donde se nos advierte que no debemos dejar que el aceite se acabe sin llenarlo diariamente, no sea que cuando Él regrese nos encuentre sin ese fuego.

El primer paso es arrepentirnos por haber apagado el fuego del Espíritu y haber dejado que nuestra carne gobierne nuestras vidas, nuestras familias y nuestros ministerios.

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