A una milla del propósito
Por: Pastor Santiago Lalama

Mateo 22:14 (NTV). Dios nos hace un llamado a participar de su grandeza y vivir una vida con un propósito extraordinario, rodeados de su favor, gracia, misericordia y amor.

Mateo 22:2-3. La vida en Cristo es una celebración continua, un banquete con todo incluido. La pregunta es: ¿estamos dispuestos a aceptar la invitación y ser parte de él? Los invitados se negaron porque prefirieron continuar con sus vidas cotidianas antes que responder al llamado. No quisieron dar la milla extra, pero la milla extra te lleva a la dimensión de lo extraordinario.

¿Cuántos han dejado pasar lo que Dios tiene preparado por no estar dispuestos a dar un paso de fe o salir de su comodidad?

Mateo 22:4-6 (NTV). La fiesta representa todo lo que Dios ha puesto a nuestra disposición: salvación, perdón, restauración, sanidad, provisión, amor, gozo, paz y protección. Sin embargo, muchos han despreciado la invitación de Dios por los afanes, los placeres del pecado y las vanaglorias de esta vida. ¿Serás de los que responden con valentía o de los que se excusan y se niegan?

Mateo 5:38-41. Avanzar hacia un propósito extraordinario requiere salir de nuestra zona de confort. La milla extra demanda esfuerzo y sacrificio, pero no todos están dispuestos a pagar ese precio. Cuando Jesús dijo que fueran una milla más, enseñó a sus discípulos a no limitarse a cumplir con lo obligatorio, sino a ir más allá de lo esperado. Así, personas ordinarias comenzaron a hacer cosas extraordinarias, distinguiéndose por su disposición y entrega.

Josué 1:9. La milla extra nos saca de lo común y nos impulsa hacia el propósito extraordinario de Dios.

¿Qué pasa en la milla extra?

1. No hay tráfico en la milla extra. Es como el telepeaje en las carreteras, que estas tienen un precio extra, pero avanza mejor. Si queremos sobresalir en nuestra fe, trabajo y vida, debemos estar dispuestos a hacer algo más. La milla extra exige esfuerzo, sacrificio, tiempo y energía, pero también trae una recompensa mayor.

2.Lo inesperado ocurre ahí. Lo habitual pasa inadvertido, pero aquello que nos sorprende permanece en nuestra memoria. Quienes caminan la milla extra crean lo inesperado y sorprenden a todos.

3.Hay libertad en la milla extra. Los ciudadanos judíos podían ser obligados por los soldados romanos a llevar sus cargas durante una milla. Era una obligación que muchos cumplían sin voluntad. Hoy también hacemos muchas cosas por obligación, ya sea en el trabajo, el hogar o la iglesia.La primera milla es la milla de la ley; la segunda es la milla del amor. La primera representa lo que hacemos porque nos toca; la segunda, lo que hacemos por voluntad propia. Es esa disposición la que nos distingue.

4.Lo extraordinario solo se forja en la milla extra. Todos quieren una vida extraordinaria, pero no todos están dispuestos a pagar el precio. Jesús es nuestro mayor ejemplo: dejó su gloria celestial, tomó forma de siervo y entregó su vida en la cruz. No estaba obligado a hacerlo; lo eligió por amor. Jesús dio la milla extra para mostrarnos su amor extraordinario.

La historia del Reino de Dios ha sido escrita por personas comunes que estuvieron dispuestas a ir más allá de lo esperado, haciendo algo extraordinario con sus vidas. Escribamos la historia, dejemos un legado y demos siempre la milla extra en nuestras vidas.

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