¿Acaso solo persigues el viento?
Por: Pastor David Ingman
“¡Mientras más viejo me pongo, más me doy cuenta de que estoy desperdiciando mi vida!”. ¿Alguna vez te has sentido así?
A veces nos levantamos pensando en las responsabilidades del día. Pasamos horas ocupados, trabajando y resolviendo problemas, pero sin encontrar el propósito de nuestra vida. En el fondo, nos preguntamos: ¿Hay algo más en la vida que trabajar, pagar cuentas y repetir lo mismo cada día?
Escucha lo que un hombre sabio dijo: «Yo, el Maestro, reiné en Jerusalén sobre Israel. Y me dediqué de lleno a explorar e investigar con sabiduría todo cuanto se hace bajo el cielo. ¡Penosa tarea ha impuesto Dios al género humano para abrumarlo con ella! Y he observado todo cuanto se hace bajo el sol, y todo ello es vanidad (sin sentido), ¡es correr tras el viento!». Eclesiastés 1:12-14 (NVI)
Estas palabras son de Salomón, hijo de David, hace casi 3000 años. ¿Por qué llegó a considerar que todo era «sin sentido»? A pesar de su sabiduría, riqueza y poder, terminó reconociendo la frustración de buscar significado en las cosas de este mundo. ¡Qué triste es tenerlo todo y no encontrar el verdadero propósito de la vida!
El pastor Rick Warren, autor del libro Una vida con propósito, dijo que «Debemos prepararnos para la Eternidad, en lugar de centrarnos en el mundo presente. Nuestro éxito llegará al alinearnos con los planes de Dios, en vez de los nuestros propios.» Así que mi pregunta para ustedes: ¿Estás caminando en el propósito de Dios para tu vida?
El verdadero significado y la dirección de nuestra vida no provienen de la ambición personal, el éxito profesional o la riqueza material, sino de comprender que fuimos creados por Dios y para Dios.
¿Por qué estoy vivo? Veamos algunos principios bíblicos:
Todo comienza con Dios. Colosenses 1:16 (El Mensaje).
– Fuimos elegidos según el plan de Dios. Efesios 1:11 (El Mensaje).
– Fuimos formados para la familia de Dios (comunión). Efesios 1:5 (El Mensaje).
– Fuimos creados para ser como Cristo (discipulado). Romanos 8:29a (NVI).
– Fuimos diseñados para servir a Dios (ministerio). 1 Pedro 4:10 (NVI).
– Fuimos enviados con una misión (evangelismo). Mateo 28:19-20 (NVI).
Si no vamos por el camino en el que el Espíritu quiere llevarnos, estamos dejando de lado el propósito de Dios para nosotros, corriendo el riesgo de vivir como Salomón lo describió: ¡persiguiendo el viento!
Salmos 139:14-18 (NVI). Nuestro propósito no consiste en cumplir únicamente nuestros propios planes, sino en descubrir y vivir el propósito de Dios para nosotros.
¿De verdad quieres conocer el propósito de Dios para tu vida? Entonces, deja de vivir persiguiendo tus propios objetivos y comienza a seguir la dirección del Espíritu de Dios y de su Palabra.
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